16 oct 2012

El cuento de nunca acabar


Así imagino el proceso de buscar, como una gran espiral que permite subir y bajar, reconstruir, resignificar lo conocido y volver a empezar con lo desconocido. Caminar hacia lo profundo y volver a empezar...



Reflexiones:
El cuento de nunca acabar


La búsqueda desprovista de prejuicios acerca de lo que se puede o no encontrar me parece que permite conocer más libremente. Es probable que en esa búsqueda la confiabilidad pueda resultar un aspecto que no preocupe. Lo pienso si tuviera que enfrentarme a una búsqueda de información de un tema desconocido por mí. ¿De qué modo podría asegurar lo confiable de lo hallado?
A menudo cuando buscamos sobre algún tema de nuestra especialidad, esto obtura, obstaculiza la búsqueda. Me ha ocurrido que gente que no se especializa en Educación, como es mi caso, encuentra información valiosísima que tendría que haber sido encontrada en mi búsqueda.
El conocimiento que intento encontrar tal vez pueda ser comparado con un microscopio y la búsqueda con un telescopio. El sentido de esta comparación ve al conocimiento como algo acotado, profundo, detallado, preciso; y a la búsqueda como algo que va lejos, amplio, extenso, inabarcable.
En realidad no debería decir conocimiento, sino un conocimiento determinado, de una cuestión en particular. “El” conocimiento es inabarcable como la búsqueda. ¿Cuál es el conocimiento legítimo, verdadero? Es como pensar la realidad, ¿cuál realidad? Si la pienso como una construcción individual y colectiva habría más de una. Si la pienso desde una posición positivista diría que existe sólo una, la observable, medible, cuantificable. Entonces me pregunto, ¿hay una sola realidad? Es evidente que la respuesta será distinta según la perspectiva desde donde se analice.
Esta perspectiva no sólo dependerá de la posición teórica sino de las experiencias transitadas. Colón no pensó de la nada, se valió de sus experiencias de observación, sus conocimientos acerca de la navegación que construyó incluso desde niño, acompañando a su padre. Éstas le permitieron pensar, deducir, hipotetizar, imaginar. Todos sabemos algo, partimos de un conocimiento sobre algo, aunque éste sea ingenuo.
Creo que conocer es un poco descubrir, ya que para el que conoce algo por primera vez se produce una suerte de descubrimiento. Incluso la búsqueda en Internet se produce el descubrir y el encontrar de información sin buscarla con un propósito determinado. Es cierto que en una búsqueda académica se busca con un propósito, sin embargo, también buscamos por aproximación, por tanteos, de este modo empecé a buscar en mis primeras incursiones virtuales, más como los marineros de Colón que como Colón, yo tenía más miedo.
A veces creemos encontrar un material confiable y no lo es. Por eso la importancia de trazar una ruta de búsqueda. Los tips de búsqueda fueron muy eficientes para ello. Eran como los botes salvavidas en este viaje.
¿Cómo reconocer la confiabilidad de lo encontrado? Seguramente, por un lado afinando la búsqueda. Por otro contrastando con otras la información hallada, reconociendo la fuente de producción. La perspectiva desde donde se mira también influye en la decisión de determinar su confiabilidad o no. La cuestión de la confiabilidad no es sólo algo del presente y de la tecnología. A lo largo del tiempo se han cuestionado y se cuestionan en ese sentido las sagradas escrituras. Éstas como la interpretación de lo dicho, incluso se duda si es que alguien dijo algo.
Es cierto que uno no puede recorrer y conocer todo lo publicado. Hay un momento en que es necesario terminar la búsqueda y no sólo por una cuestión de tiempo personal sino porque una investigación también requiere de una delimitación temporal. Pensando en su carácter inacabado, las conclusiones no son definitivas sino preliminares, pero hay que arribar en algún momento a algunas, lo digo pensando en posición de tesista. En poco tiempo se habrán producido nuevos conocimientos que modificarán las conclusiones producidas. Si pensamos hoy en los desarrollos teóricos piagetianos en relación con las primeras etapas del desarrollo de la inteligencia, ¿diría lo mismo Piaget con la posibilidad de observar al neonato en una ecografía en 4 dimensiones?
El conocimiento no es definitivo, es al que pudo arribar la sociedad en determinado tiempo y luego éste se modifica, se resignifica, se actualiza, muta, es reemplazado por otro más preciso, diferente, pero inacabado también. Si no lo considerábamos así ¿para qué seguir pensando, para qué seguir buscando?